4 CLAVES PARA CUIDAR LA PIEL DURANTE EL VERANO

TOMA NOTA DE NUESTROS CONSEJOS PARA PROTEGER TU PIEL DEL SOL Y SUS EFECTOS

La llegada del verano y las vacaciones es uno de los momentos clave del año para el cuidado de la piel. Es el momento perfecto para lucir una piel bonita y bronceada, pero se trata también de la época del año con mayores riesgos debido a una mayor exposición a la radiación solar. Quemaduras, rojeces, manchas y arrugas son solo algunos de los resultados menos deseados de los días de playa, piscina o montaña que perjudican la salud de nuestra piel. Vamos a repasar 4 claves fundamentales para cuidar la salud de tu piel y disfrutar del verano como se merece:

1. Limpieza e hidratación

Empezar por una buena limpieza de la piel, tanto del cutis como del resto del cuerpo. Es importante que en tu rutina de limpieza diaria utilices productos cuyo único objetivo sea la limpieza de impurezas, grasas y suciedad acumulada.

Pero los mimos a nuestra piel no terminan con una limpieza. La mejor aliada de este primer paso es la hidratación, tanto por dentro como por fuera. ¿A que nos referimos con esto? La hidratación externa, es decir, la que proviene de cremas o aceites, aporta la dosis necesaria para que la piel recupere la humedad perdida y combatir la deshidratación que provocan las altas temperaturas. Además, si quieres mejorar los resultados de la crema hidratante, te aconsejamos que apliques previamente un sérum de ácido hialurónico con antioxidantes. 

En cuanto a la hidratación interna, es importante beber mayor cantidad de líquidos, ya que con la ingesta de éstos podemos aportar beneficios adicionales a nuestro organismo. Prepara licuados con tus frutas favoritas y tendrás una bebida refrescante y deliciosa para saciarte. 

2. Hábitos saludables

La alimentación tiene también un efecto directo en el aspecto de nuestra piel. Lo más recomendable en estas fechas es aumentar el consumo de productos ricos en vitaminas antioxidantes como la A, C y E que podemos encontrar en aceites, frutos secos, pescados y vegetales, que además previenen la degeneración celular y el envejecimiento de la piel. Al igual que la alimentación, una buena rutina de sueño es otro de los factores clave con efectos en nuestra piel. Para mantener la piel en buen estado, es muy importante cuidar el tiempo de descanso, ya que es el momento en que las células se producen y recuperan su fuerza.

3. Protégete del sol

Cada vez somos más conscientes de los efectos nocivos que provoca en nuestra piel las exposiciones solares prolongadas. La protección es imprescindible en todas las edades, en todas las partes del cuerpo e independientemente del tipo de piel de cada persona, ya que los efectos del sol sobre nuestra salud pueden revelarse en el corto y largo plazo.

Uno de los recursos fundamentales para proteger la piel del sol y los rayos ultravioleta son las cremas solares. Pero, ¿qué debemos tener en cuenta a la hora de elegir una u otra? Es muy importante que el nivel de protección ante quemaduras solares (SPF) sea, como mínimo, de factor 30. Cuanto más alto sea este filtro, más amplio es el periodo que se puede tomar sol. Además, es importante que proteja contra los rayos UVA asociados al envejecimiento y pérdida de elasticidad de la piel, así como de los rayos UVB relacionados con las quemaduras y causantes del cáncer de piel.

Además, es recomendable asegurarse que el protector sea resistente al agua y también renovar la aplicación si vas a estar por largos periodos de tiempo en exposición.  Por último, intenta evitar la exposición solar en las horas centrales del día ya que es más riesgoso.

4. Ropa y complementos adecuados

Además de la aplicación de las cremas solares para protegernos del sol, no debemos olvidar otros grandes aliados de nuestra piel en estas fechas: sombreros, gorros y gafas de sol que protegerán la piel del rostro, cuello y la cabeza en momentos de mayor radiación solar.

La posibilidad de sufrir quemaduras a consecuencia de una inadecuada exposición al sol no es el único factor negativo para nuestra piel en verano. Debemos tener cuidado con la ropa y calzado elegidos, ya que estos pueden provocar rozaduras, irritaciones y heridas en la piel. No todo vale para lucir la mejor versión de una misma.

Fuente: http://tinyurl.com/yn3yrdom


Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *